La contraseña de administrador la saben cinco personas
Lo que hacemos. Cuentas nominativas para cada técnico, contraseñas en un gestor cifrado del que usted tiene llave y un registro que dice quién entró y cuándo.
Haga una prueba sencilla: pregunte en su empresa quién tiene la contraseña de administrador del servidor, cuándo se instalaron los últimos parches y cuándo se restauró por última vez una copia. Si las respuestas tardan en llegar o no coinciden, sus sistemas funcionan por inercia. Apply se ocupa de que dejen de depender de la suerte: servidores, directorio de usuarios, identidades en Microsoft 365 y máquinas virtuales, administrados en remoto con accesos nominativos y cada cambio registrado.
Desde el portátil que tarda cinco minutos en arrancar hasta el host donde viven todos sus servidores. Se pueden contratar por separado o dentro de un plan de soporte.
Diagnóstico de lentitud, eliminación de malware y de programas que nadie instaló a propósito, y Defender bien configurado. Muchas veces evita comprar un equipo nuevo.
Windows Server y Linux en su oficina, en un centro de datos o en la nube: funciones documentadas, parches en ventana fija, bases de datos vigiladas y alertas que llegan a una persona concreta.
Una cuenta por persona, doble factor para todos, acceso condicional y permisos por grupos. Las bajas se cierran el mismo día y se coordinan con Recursos Humanos.
Hyper-V, VMware o Proxmox elegidos con el coste a tres años delante, migración de servidores físicos y réplica comprobada apagando un host a propósito.
Ninguna de ellas provoca una avería hoy. Todas aparecen, tarde o temprano, en el informe de una incidencia seria. Y todas se corrigen en remoto en pocas semanas.
Lo que hacemos. Cuentas nominativas para cada técnico, contraseñas en un gestor cifrado del que usted tiene llave y un registro que dice quién entró y cuándo.
Lo que hacemos. Una ventana fija, pactada con usted y lejos de los cierres contables, con un grupo de prueba antes del resto y una forma de volver atrás.
Lo que hacemos. Alertas de espacio, carga y servicios caídos que llegan a un técnico con tiempo para actuar, no la mañana en que el ERP deja de guardar facturas.
Lo que hacemos. Limpieza inicial y una revisión trimestral en la que cada responsable confirma quién tiene acceso a qué en su área.
Lo que hacemos. Restauraciones de prueba con la periodicidad del contrato, de un archivo o de un servidor entero, anotando cuánto se tarda en volver a trabajar.
Un escritorio remoto abierto a internet es una de las puertas de entrada más habituales del ransomware en pymes. Suele estar ahí porque alguien lo abrió «un momento» para trabajar desde casa y nadie lo volvió a cerrar. En la primera revisión buscamos precisamente eso: puertos expuestos, cuentas sin doble factor y sistemas sin soporte. Lo que encontremos se corrige primero, antes de cualquier mejora vistosa.
Poco: una persona de contacto que conozca la empresa, la lista de servidores y servicios que crea tener y un primer acceso, normalmente una VPN que creamos con usted. Con eso hacemos un inventario de la red y de los servidores, y en pocos días trabajamos con datos y no con suposiciones. Si el proveedor anterior no dejó documentación, la reconstruimos nosotros.
Detectamos el fallo en remoto, identificamos la pieza exacta y abrimos la garantía con el fabricante. La sustitución la hace el técnico del fabricante, el personal del centro de datos o alguien de su equipo siguiendo nuestras instrucciones con fotos. Mientras tanto seguimos conectados por videollamada y, al terminar, comprobamos que el RAID se reconstruye bien.
Sí. Da igual que sea un VPS, un servidor dedicado o máquinas en Azure o AWS: trabajamos con su cuenta y su panel, sin mover nada si no hace falta. Lo único que pedimos es que el contrato con el proveedor siga a nombre de su empresa y que nos dé acceso como usuario delegado.
De los dos, y lo normal es que convivan: usuarios y directivas en Active Directory o Entra ID, y la web, la tienda PrestaShop o la base de datos en Debian o Ubuntu. Que el mismo equipo lleve ambos lados evita el clásico «eso es cosa de los de Linux» cuando el problema está justo en medio.
Sí. Para empresas, los trabajos puntuales se facturan a 75 €/h + IVA o a precio cerrado si el alcance está claro, por ejemplo migrar un servidor o limpiar las cuentas del tenant. Para particulares, una sesión remota cuesta desde 49 € IVA incluido; escriba a support@apply.es.
Indíquenos cuántos servidores tiene, dónde están y quién los administra hoy. Revisamos la información y le decimos por dónde empezaríamos.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.