Mapa de funciones
Qué hace cada máquina: controlador de dominio, archivos, base de datos del ERP, servidor web, impresión. Y para cada una, hasta cuándo recibe soporte su sistema operativo.
Pongamos una clínica dental en Sevilla con un servidor en el armario de la recepción. Ahí están la base de datos del programa de gestión de pacientes, las radiografías, las carpetas compartidas y un par de servicios que instaló alguien hace años. Nadie sabe exactamente qué hace cada uno, pero todos notan cuándo falla. Administrar servidores empieza por escribir esa lista y sigue por algo menos vistoso: parchear con regularidad, vigilar discos y bases de datos, comprobar copias y apuntar cada cambio. Da igual que el servidor esté en la oficina, en un centro de datos de Arsys, IONOS u OVHcloud o en la región española de Azure; el método es el mismo y todo se hace en remoto.
No empezamos por las herramientas, sino por los servicios de los que depende su negocio. Los umbrales de alerta y el orden de los trabajos salen de ahí.
Qué hace cada máquina: controlador de dominio, archivos, base de datos del ERP, servidor web, impresión. Y para cada una, hasta cuándo recibe soporte su sistema operativo.
Espacio, carga, servicios caídos, errores repetidos en los registros. Cada alerta tiene un destinatario y una acción; las que no llevan a ninguna acción se eliminan.
Windows en la ventana acordada, Linux con cuidado especial en PHP y en la base de datos que usa la tienda PrestaShop o WooCommerce. Siempre con instantánea o copia previa.
SQL Server detrás de a3ERP o Sage 200, MySQL detrás de la web: crecimiento de registros de transacciones, copias propias de la base e índices que se degradan.
Estado de discos y RAID, fuentes y temperaturas por iDRAC, iLO o el panel del proveedor. Un disco que empieza a fallar abre la garantía con el fabricante antes de que falle del todo.
Quién cambió qué, cuándo y por qué. Es lo que hace llevadera una auditoría según la ISO 27001 o la preparación para NIS2, y lo que permite cambiar de proveedor sin perder memoria.
Las primeras semanas sirven para entender lo que hay. Después el ritmo lo conoce todo el mundo, incluido su equipo.
Cuentas de administración nominativas y un canal cifrado, normalmente VPN con doble factor. Las contraseñas antiguas se cambian el primer día.
Discos, parches pendientes, copias, registros, versiones sin soporte. Lo urgente se corrige ya y lo demás entra en el plan.
Una lista priorizada con fechas: sustituir un sistema sin soporte, separar funciones, cerrar puertos, ordenar permisos.
Ventanas fijas, informe mensual y una reunión breve por videollamada con quien decide en su empresa.
El servidor más peligroso es el que nadie sabe que existe. Un PC viejo debajo de una mesa que hace de servidor de fichaje, una máquina virtual de pruebas que alguien dejó encendida con el escritorio remoto abierto a internet, un NAS con la contraseña de fábrica. En la primera revisión barremos la red buscando precisamente eso, porque es por donde suelen entrar los ataques que acaban en ransomware.
Sí, y de los más frecuentes. Un corte sin SAI puede corromper la base de datos del ERP en plena escritura. Le indicamos qué SAI necesita y cómo conectarlo para que el servidor se apague ordenadamente; la instalación física la hace su proveedor o alguien de su equipo con nuestras instrucciones. Si los cortes son habituales, merece la pena valorar un centro de datos.
Mientras siga en producción, cada mes suma riesgo y complica cualquier conversación con la aseguradora o con un auditor. Planificamos el traslado de sus funciones a una versión mantenida o a una máquina virtual nueva. Mientras tanto, lo aislamos en la red y cerramos su acceso desde fuera.
La ventana se pacta con usted: puede ser un martes a las 22:00 o un sábado por la mañana. Se evitan fechas sensibles, como el cierre contable, la campaña de la renta o la presentación de modelos trimestrales. Un parche crítico con explotación activa, avisado por INCIBE-CERT, no espera a la ventana: le proponemos un hueco ese mismo día.
Si los servidores están en su oficina, sí. Si prefiere un centro de datos, trabajamos con proveedores con instalaciones en España y en la Unión Europea, como Arsys, IONOS u OVHcloud, o con las regiones españolas de Azure y AWS. La elección queda documentada para su registro de actividades de tratamiento.
Siempre. Las contraseñas están en un gestor al que usted tiene acceso, las cuentas de administración son nominativas y la documentación es suya. Si un día cambia de proveedor, todo se entrega sin negociar.
Díganos qué servidores tiene y dónde están. Le respondemos con nuestras preguntas y una estimación del mantenimiento mensual.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.