Antes de aceptar una entrega
Una agencia le entrega la aplicación. Después de firmar la conformidad, cada arreglo se negocia; antes, forma parte del encargo.
Quien programa una aplicación comprueba que hace lo previsto. Quien la prueba busca justo lo contrario: el caso en que falla. Ponemos a prueba su tienda online, su portal de clientes, su aplicación móvil o el software que le ha entregado un proveedor, y le devolvemos hechos concretos: qué falla, cómo reproducirlo, cuánto importa y qué conviene arreglar primero. Cinco servicios, un mismo método y todo el trabajo en remoto, sobre su entorno de pruebas.
Cada servicio responde a una duda distinta. ¿Hace lo que acordamos? ¿Aguanta el día de más tráfico? ¿Podemos dejar de revisar a mano lo mismo cada semana? ¿La gente entiende la pantalla? ¿Puede alguien ver lo que no debe? Si no sabe cuál encaja, cuéntenos el problema y se lo decimos.
Revisamos cada función contra lo acordado, con datos de la vida real en España: NIF, IBAN, tipos de IVA, recargo de equivalencia, pagos con Redsys y Bizum. Sale una batería de casos que su equipo puede repetir en cada versión.
Reproducimos el Black Friday, la apertura de un plazo en la sede electrónica o la semana de matrícula sobre una copia del sistema, para saber cuántos usuarios aguanta y qué pieza cede primero.
Las comprobaciones que se repiten en cada versión pasan a ejecutarse solas en su pipeline con Playwright, Cypress o Appium. Antes calculamos si compensa, y si no compensa se lo decimos.
Cinco personas de su público real intentan hacer una gestión desde su casa, por videollamada, mientras observamos dónde dudan y dónde abandonan. Incluye revisión de accesibilidad.
Un intento de intrusión controlado, siempre con autorización escrita del titular del sistema y con alcance y fechas en contrato. El foco está en permisos entre usuarios, inicio de sesión y datos de entrada.
Casi nadie encarga pruebas porque sí. Hay momentos concretos en los que un fallo sale especialmente caro, y en esos momentos una revisión externa de unos días evita semanas de problemas.
Una agencia le entrega la aplicación. Después de firmar la conformidad, cada arreglo se negocia; antes, forma parte del encargo.
Nueva versión de PrestaShop, nuevo ERP, nuevo hosting. Lo que funcionaba durante años puede romperse en silencio, sobre todo en impuestos y envíos.
Rebajas, Black Friday, apertura de un plazo. El día de más tráfico es el peor para descubrir el límite del servidor.
La revisión manual ya no da abasto. O se automatiza lo repetitivo o se acaba publicando sin revisar.
Un cliente grande o un pliego exige pruebas de seguridad. Un informe de prueba de penetración con alcance y fechas responde a esa pregunta.
Probar al final es mejor que no probar, pero probar durante el desarrollo sale mucho más barato. Un error detectado cuando el desarrollador aún tiene el código abierto se corrige en minutos. El mismo error en producción supone un parche urgente, llamadas de clientes y, si afecta a facturas, una conversación incómoda con su asesoría. Siempre que sea posible, preferimos entrar en el proyecto por ciclos cortos y no solo el día antes de publicar.
No entregamos una nota del tipo «calidad aceptable». Entregamos hallazgos numerados, ordenados por gravedad y con los pasos para reproducirlos. Accedemos a su entorno de pruebas por acceso seguro o con usuarios de prueba creados para nosotros.
Usted enseña la aplicación y explica quién la usa y con qué sistemas se conecta. Juntos señalamos qué partes, si fallan, cuestan dinero o reputación.
Qué pruebas, sobre qué navegadores y dispositivos, qué queda fuera y cuántas horas como máximo. Usted aprueba el plan y el precio antes de empezar.
Registramos cada fallo en su herramienta, sea Jira, GitLab, GitHub o Azure DevOps, con pasos, datos, captura y gravedad, para que el desarrollador no tenga que preguntar nada.
Cuando llegan las correcciones, comprobamos cada una y revisamos lo que la rodea, porque arreglar una cosa a veces rompe la de al lado. Termina con un informe y una recomendación.
Las pruebas del propio equipo son necesarias, pero tienen un límite natural: quien escribe el código sabe cómo debe usarse y lo usa así. Una persona ajena llega sin esa costumbre, prueba lo que nadie esperaba y no tiene ningún interés en que el resultado salga bien. Además, libera a sus desarrolladores para que dediquen el tiempo a programar.
Sí. Un ayuntamiento o un organismo que recibe una aplicación contratada puede encargarnos una revisión independiente antes de la recepción, comprobando lo exigido en el pliego de prescripciones técnicas. Si la licitación pide pruebas de accesibilidad según el Real Decreto 1112/2018 o de seguridad alineadas con el ENS, las incluimos. Las propuestas para licitaciones se gestionan desde tender@apply.es.
Para pruebas funcionales de una aplicación pequeña, basta con una o dos semanas. Para pruebas de carga antes de una campaña, mejor un mes o más, porque después hay que aplicar mejoras y volver a medir. Para una prueba de penetración, el tiempo lo marca sobre todo la firma de la autorización y la coordinación con el proveedor de hosting.
Los encargos puntuales, por horas, a 75 €/h + IVA, con un tope aprobado en la propuesta. Si necesita pruebas en cada versión, pueden incluirse en un plan mensual Start, Business o Premium con cuota fija. La factura se emite en formato electrónico y se paga por transferencia a 30 días.
Lo ideal es que no los haya: le proponemos datos ficticios o una copia anonimizada. Si hay que trabajar con datos reales, antes se firma un contrato de encargado del tratamiento conforme al RGPD, los accesos se limitan a lo imprescindible, quedan registrados y se retiran al terminar el trabajo.
Cuéntenos qué hay que probar y cuándo piensa publicar. Le enviamos un plan de pruebas con una estimación de horas.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.