Vigilancia, no solo teléfono
La monitorización de sus sistemas críticos avisa al técnico de guardia aunque nadie de su empresa se haya dado cuenta. Muchas veces la tienda vuelve a vender antes de que el primer cliente escriba quejándose.
Hay negocios que no cierran a las seis de la tarde: una tienda en PrestaShop en la semana del Black Friday, un almacén que tiene que imprimir las etiquetas de SEUR y Correos Express antes de que salga la ruta de las seis de la mañana, una fábrica a tres turnos o una clínica con urgencias por la noche. Allí una avería a las dos de la madrugada cuesta pedidos, envíos o citas desde el primer minuto. Con el soporte 24/7, un técnico de guardia recoge la incidencia en cuanto llega y trabaja por acceso remoto, en lugar de dejarla esperando a que abra la oficina. Semana Santa, los puentes y la Nochebuena incluidos.
La guardia es para lo que detiene las ventas, la producción o la atención a pacientes. Una contraseña olvidada o una duda sobre Excel esperan a la mañana, y eso también es una buena noticia para su presupuesto.
La monitorización de sus sistemas críticos avisa al técnico de guardia aunque nadie de su empresa se haya dado cuenta. Muchas veces la tienda vuelve a vender antes de que el primer cliente escriba quejándose.
Técnicos en un cuadrante rotativo, con suplentes y relevo por escrito entre turnos. La guardia no depende de una sola persona ni se interrumpe en vacaciones.
Reiniciar servicios, pasar a la línea de respaldo, restaurar una máquina virtual desde la copia, bloquear una cuenta comprometida en Entra ID o desatascar la cola de etiquetas del transportista.
El cuadro de decisiones dice a quién de su empresa se avisa, a partir de qué gravedad y a qué hora. También qué proveedores se llaman y en qué orden: hosting, operador, fabricante del SGA.
Si hay que pulsar un botón o volver a enchufar un SAI, guiamos por videollamada a su turno de noche o al técnico local con el que usted tenga contrato. El equipo de Apply no se desplaza, a ninguna hora.
Antes del Black Friday, las rebajas o la campaña de Navidad revisamos con usted capacidad, certificados y copias, y ajustamos la lista de sistemas críticos a lo que ese mes más importa.
Tras cada intervención le enviamos un resumen breve y buscamos la causa. Si el suceso obliga a notificar una brecha a la AEPD en 72 horas o a comunicarlo a INCIBE-CERT, le damos los datos técnicos con fecha y hora.
Una guardia no se improvisa de un día para otro: el equipo tiene que conocer su entorno y los procedimientos deben existir por escrito antes de la primera noche.
Dibujamos qué depende de qué: la tienda del servidor web, este de la base de datos, los envíos del conector con el transportista. Así se sabe qué mirar primero cuando algo cae.
Quién puede activar la guardia, quién aprueba algo como «cerramos la tienda una hora para restaurar» y a quién hay que avisar aunque sean las cuatro de la madrugada.
Para cada sistema crítico, una guía corta: qué comprobar, qué reiniciar, desde dónde restaurar y cuándo escalar. Los accesos pasan al gestor cifrado del equipo de guardia.
En una fecha pactada provocamos una alerta de prueba y recorremos la cadena completa. Solo después la guardia entra en servicio.
El mayor enemigo de una guardia no son las averías, sino lo que no es urgente. Si a las once de la noche la línea recibe una contraseña olvidada y una consulta sobre la firma del correo, la incidencia de verdad espera detrás. Por eso la lista de lo que se considera crítico se pacta por escrito, el número de la línea no se publica en ningún sitio y todo lo demás se recoge por el canal habitual y se atiende a partir de las 9:00.
La línea de guardia está incluida en el plan Premium, desde 2.490 €/mes + IVA. También se puede cubrir solo un puñado de sistemas críticos como complemento de un contrato Business. El precio depende del número de sistemas y del plazo que necesite, y se fija después de revisar su entorno.
Lo que dejemos escrito juntos en el contrato: la tienda no registra pedidos, el TPV virtual de Redsys devuelve errores en todos los pagos, un servidor no responde, el almacén no imprime etiquetas, una sede se queda sin internet o una cuenta con privilegios ha sido claramente suplantada. Lo demás se recibe a cualquier hora, pero se atiende desde las 9:00.
Una caída del proveedor no se arregla desde fuera, pero sí se gestiona: confirmamos que el problema es suyo y no de su tienda, activamos el método de pago o de envío alternativo si existe y abrimos la incidencia con el proveedor. Por la mañana tiene el registro de lo ocurrido.
Seguimos en remoto: acompañamos paso a paso por videollamada a la persona que usted haya designado, sea de su turno de noche o un técnico local, hasta que todo vuelve a funcionar. La gran mayoría de incidencias nocturnas no necesitan ni eso.
En ningún sitio. Se entrega en el contrato a las personas que usted nombre y se cambia si esa lista cambia. Una línea de urgencias pública se llenaría de consultas corrientes y la primera avería real tendría que hacer cola.
Cuéntenos su horario real de actividad y qué no puede caerse fuera del horario de oficina. Definimos con usted las incidencias críticas y le enviamos una propuesta.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.