Medición de cargas
Una semana de datos de los servidores actuales: procesador, memoria, operaciones de disco y picos reales, como el cierre de mes en el ERP o la copia nocturna.
Muchas empresas llegan a la virtualización por una factura: la renovación de licencias de VMware tras los cambios de Broadcom, o la garantía de tres servidores físicos que caduca el mismo año. Lo que de verdad ganan es otra cosa. Un servidor virtual se puede copiar entero, mover a otro host mientras se repara el primero o devolver en minutos al estado de antes de una actualización fallida. Tres o cuatro máquinas de distintas edades usadas al veinte por ciento pasan a ser uno o dos hosts donde cada servidor es un archivo. Comparamos Hyper-V, VMware y Proxmox sin preferencia por ninguna marca, con el coste a tres años sobre la mesa, y hacemos todo el trabajo por consola remota.
El tamaño de los hosts sale de mediciones, nunca de un catálogo. Así se evita un host que se queda corto al año o uno que cuesta el doble de lo necesario.
Una semana de datos de los servidores actuales: procesador, memoria, operaciones de disco y picos reales, como el cierre de mes en el ERP o la copia nocturna.
Hyper-V si ya paga Windows Server Datacenter, Proxmox si busca reducir licencias y tiene quien lo mantenga, VMware si su software de copias o su fabricante lo exige. Cada opción, con su coste y su riesgo por escrito.
Discos NVMe locales, ZFS, Ceph o cabina compartida. Depende del número de hosts y, sobre todo, de cuánto tiempo de parada puede asumir tras una avería.
Cada servidor se convierte en una ventana corta fuera de horario. El original queda apagado pero intacto unos días, por si hay que volver atrás.
Réplica a un segundo host o a un centro de datos en España, y un procedimiento escrito que dice qué se arranca primero, con qué direcciones y quién avisa a los usuarios.
Copias a nivel de hipervisor que permiten recuperar un servidor entero en un solo paso, además de archivos sueltos. Con una copia fuera de la oficina.
Imágenes actualizadas de Windows Server y Linux, ya monitorizadas. Un servidor de pruebas se crea en minutos a partir de una plantilla.
El calendario depende del número de servidores y del plazo de entrega del hardware, que usted compra a su proveedor habitual.
Una semana de datos y una conversación sobre qué es realmente crítico y qué se puede retirar.
Una configuración concreta para pedir a su proveedor, que la entrega e instala en su oficina o en el centro de datos.
Con el equipo encendido y conectado, entramos por la consola de gestión, instalamos el hipervisor y la red y medimos el rendimiento.
Los servidores pasan uno a uno, se comprueban con los usuarios y el hardware antiguo solo se apaga después.
Dos hosts sin almacenamiento compartido ni réplica no son alta disponibilidad: son dos puntos de fallo. Es un error frecuente comprar el segundo servidor y dar el problema por resuelto. Si las máquinas virtuales viven en los discos locales de un host y ese host se para, el segundo no puede arrancarlas. Por eso diseñamos la réplica desde el principio y, antes de dar el proyecto por cerrado, apagamos un host a propósito para comprobar que el otro toma el relevo.
A veces sí, por una razón que no es el ahorro: poder volver atrás y levantar una máquina en cualquier hardware compatible. Si sus dos servidores son recientes, tienen buenas copias y un día de parada casi no le cuesta nada, espere a la renovación. Se lo diremos si es su caso.
La respuesta se calcula a tres años, con licencias y soporte, y depende de dos detalles que se suelen olvidar: si su software de copias funciona con la nueva plataforma y quién de su equipo sabrá administrarla. Migramos primero una máquina sin importancia, la dejamos funcionar unas semanas y después movemos el resto.
Es lo normal hoy en día, también con a3ERP, Sage 200 o SAP Business One. La condición es que la base de datos tenga discos rápidos y memoria reservada. Antes de migrar cronometramos varias operaciones habituales, como el cierre de un mes contable, y las repetimos después para comparar.
Sí, y para muchas empresas es el mejor equilibrio: alimentación, refrigeración y conexiones redundantes incluidas, con los datos en España o en la Unión Europea. La comparación se hace con el coste real de mantener el servidor en la oficina, SAI y cortes de luz incluidos. La conexión a internet de la oficina pasa a ser la pieza que hay que asegurar.
No. Una instantánea es un punto de retorno para unas horas, por ejemplo antes de una actualización. Si se deja meses, crece, ralentiza la máquina y acaba llenando el almacenamiento. Las instantáneas olvidadas tienen una alerta propia en nuestra monitorización.
Enumere sus servidores actuales y para qué sirve cada uno. Le respondemos con una configuración de partida y una estimación de licencias.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.