Bajas que nadie comunica a IT
Definimos un procedimiento de salida. Recursos humanos tramita el finiquito, pero la licencia sigue cobrándose meses después y el buzón sigue abierto.
Una distribuidora de Zaragoza con cuarenta y cinco usuarios paga Microsoft 365 Business Premium a todo el mundo, incluidos seis mozos de almacén que solo consultan el correo en el móvil. Además hay tres cuentas de personas que se fueron el año pasado, un Adobe en la tarjeta de marketing y un Zoom que nadie recuerda haber contratado. Le ayudamos a decidir qué necesita cada persona, a comprarlo directamente al fabricante y a configurarlo bien. No revendemos licencias ni cobramos comisiones: ganar más con su factura no entra en nuestro modelo.
Uno está pensado para equipos que escriben código; el otro, para quien mantiene ordenadores y servidores funcionando. En ambos casos repasamos de paso las licencias de Microsoft 365, porque casi siempre sobra o falta algo.
GitHub o GitLab, JetBrains, Copilot, pipelines de CI/CD y gestor de secretos. Todo a nombre de la sociedad, con accesos de autónomos que caducan solos y, si un cliente lo exige, con el código alojado en la UE.
Monitorización con Zabbix o una plataforma RMM, inventario automático con GLPI o Intune, parches por oleadas y soporte remoto con registro de sesiones. Útil para un departamento IT de una o dos personas y para el inventario de activos del ENS.
Revisar licencias es de los ahorros más rápidos que existen y no obliga a cambiar ningún sistema. Son situaciones frecuentes en pymes y organismos de cualquier sector.
Definimos un procedimiento de salida. Recursos humanos tramita el finiquito, pero la licencia sigue cobrándose meses después y el buzón sigue abierto.
Ajustamos el plan al puesto. Quien solo usa correo y Teams en el móvil no necesita lo mismo que el administrativo que trabaja con Excel y SharePoint todo el día.
Lo reunimos todo en un registro. Canva en la tarjeta de marketing, Zoom en la de gerencia, un antivirus en la del técnico: nadie conoce el total anual.
Llevamos el calendario y avisamos antes. Un compromiso anual renovado sin mirar le ata doce meses más al mismo número de puestos.
Regularizamos o buscamos alternativa. Un AutoCAD copiado en un portátil sale mucho más caro el día que el fabricante pide una auditoría.
En Microsoft 365, el momento de reducir puestos importa tanto como el precio. Con los compromisos anuales, la cantidad de licencias en general solo puede bajarse en un plazo breve tras la compra o en la fecha de renovación. Si una empresa de cincuenta personas descubre en febrero que le sobran ocho licencias contratadas en noviembre, probablemente tendrá que pagarlas hasta noviembre siguiente. Por eso anotamos cada fecha de renovación y le avisamos con semanas de margen. Las condiciones exactas las comprobamos con el fabricante en cada caso.
Trabajamos en el centro de administración de Microsoft 365 y en las consolas de cada fabricante, en remoto y con los permisos que usted conceda, que se retiran al terminar.
Todo lo que paga: puestos, uso real de los últimos meses según los informes del fabricante, fechas de renovación y qué tarjeta o cuenta bancaria soporta cada cargo.
Planes ajustados a cómo trabaja cada grupo de usuarios, con una explicación honesta de lo que se pierde al bajar de plan, por ejemplo Intune, Defender o el archivado del correo.
Usted compra al fabricante, a nombre de su empresa. Le preparamos la lista exacta de productos y cantidades, y hacemos el cambio en la fecha de renovación, sin cobros duplicados ni cortes para los usuarios.
Altas y bajas gestionadas a medida que ocurren y, con la periodicidad pactada, un resumen breve: cuántos puestos, a qué precio, qué ha cambiado y qué renovación se acerca.
No. No somos revendedores, distribuidores ni partners de ningún fabricante, así que tampoco prometemos descuentos de canal. Usted compra directamente, a nombre de su empresa, con su medio de pago y sus condiciones. Nuestro papel es decir qué comprar, cuánto y en qué edición, y dejarlo bien configurado. Solo paga el tiempo dedicado, a 75 €/h + IVA o a precio cerrado, y ninguna comisión influye en la recomendación.
Depende del producto y de lo estable que sea su plantilla. El compromiso anual suele salir más barato por puesto, pero limita cuándo puede reducir licencias; el mensual es más caro y más flexible. Una empresa con temporada alta, como una bodega en vendimia o una tienda online en Navidad, suele combinar ambos. Comprobamos las condiciones vigentes y le presentamos las dos opciones en coste anual.
Es el punto de partida habitual; nadie pide ayuda cuando todo está en orden. Comparamos lo instalado y usado con lo facturado y proponemos acciones concretas: completar lo que falta, bajar de plan, cancelar, o pasar a una alternativa libre donde baste, por ejemplo LibreOffice en puestos que solo leen documentos.
No vendemos ni entregamos equipos y no hacemos visitas. Usted los compra a su proveedor habitual y, si quiere, le preparamos la especificación para que encajen con sus licencias y se den de alta solos en Intune. Un empleado desembala y enciende el equipo siguiendo una guía que le enviamos; a partir de ahí seguimos en remoto.
El Kit Digital de Red.es incluye categorías relacionadas con la oficina virtual y el puesto de trabajo, pero las ayudas se gestionan exclusivamente a través de agentes digitalizadores adheridos. Apply no es agente digitalizador y no tramita esas ayudas. Si le interesa, consulte las bases vigentes en la web oficial del programa.
Envíe la lista de programas que usa o simplemente describa la situación. Le proponemos los planes adecuados, calculamos el coste anual y señalamos el gasto que puede eliminar.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.