Estudio de rentabilidad
Horas de revisión manual al mes frente a coste de escribir y mantener los scripts. Si la cuenta no sale, se lo decimos y le proponemos mejorar las pruebas manuales en su lugar.
Pongamos un programa de gestión para clínicas dentales que publica una versión cada semana. Antes de cada salida, una persona dedica un día y medio a revisar a mano citas, presupuestos, cobros y recetas. Con el tiempo, ese día y medio se convierte en el motivo real por el que las mejoras tardan en llegar, y cualquier semana con prisas se salta la revisión. Automatizar las pruebas significa que esas comprobaciones las repite una máquina, en minutos, cada vez que alguien sube código. No es un proyecto de imagen: tiene sentido cuando se publica a menudo y el producto es lo bastante estable como para que los scripts no haya que reescribirlos cada mes. Antes de escribir una línea, calculamos si en su caso compensa.
La cobertura del cien por cien no es el objetivo. Buscamos una batería pequeña, rápida y fiable que proteja lo que más dinero cuesta si falla.
Horas de revisión manual al mes frente a coste de escribir y mantener los scripts. Si la cuenta no sale, se lo decimos y le proponemos mejorar las pruebas manuales en su lugar.
Lo más posible en pruebas unitarias y de API, que son rápidas y estables, y lo imprescindible en pruebas de interfaz. Validar el cálculo de IVA o los permisos de un perfil no necesita abrir un navegador.
Playwright o Cypress para aplicaciones web y Appium para móviles, con selectores reservados para pruebas. Así, un cambio de diseño no tumba media batería.
Cada ejecución prepara sus propios datos ficticios y los limpia al acabar. Nada de copias de producción con datos personales, que además de romper pruebas plantea un problema de RGPD.
Conexión con GitHub Actions, GitLab CI, Azure Pipelines o Jenkins, para que las pruebas se lancen en cada merge request y bloqueen el despliegue si algo sale en rojo.
Resultados en el propio pipeline y aviso en Teams o Slack con captura, vídeo y registro del momento del fallo. El desarrollador sabe en un minuto si ha roto algo o si falla el entorno.
Las primeras pruebas automáticas suelen funcionar en pocas semanas, empezando por el inicio de sesión y el flujo principal. El resto se añade por prioridades, con resultados visibles cada semana.
Revisamos lo que ya existe, qué pruebas manuales se repiten más y qué partes del producto cambian poco.
Estructura del repositorio de pruebas, herramientas, datos de prueba e integración con su pipeline.
Automatizamos primero los flujos críticos y revisamos con usted cada semana qué se ha añadido.
Formamos a su equipo para mantener la batería o seguimos nosotros dentro de un plan mensual.
Si su equipo ya relanza el pipeline «a ver si esta vez pasa», las pruebas han dejado de servir. Una prueba que falla de forma aleatoria enseña a ignorar el color rojo, y el día que falla de verdad nadie lo mira. Tratamos estas pruebas inestables como incidencias urgentes: se arreglan en el día o se retiran hasta que se puedan arreglar.
Nos adaptamos a su stack. Para web, normalmente Playwright o Cypress; para API, las librerías del propio lenguaje o Postman con Newman; para móvil, Appium. Si su equipo trabaja en .NET, Java, PHP o JavaScript, escribimos las pruebas en un lenguaje que puedan leer y mantener.
Cuando se publica pocas veces al año, cuando el producto es un prototipo que cambiará por completo o cuando la interfaz se rediseña continuamente. En esos casos, unas buenas pruebas manuales con casos escritos suelen dar más por menos dinero.
No. Las pruebas automáticas vigilan que lo que ya funcionaba siga funcionando. Encontrar problemas nuevos en funciones nuevas sigue siendo trabajo de una persona que piensa como el usuario.
Suyo. Vive en su repositorio desde el primer día y la propiedad queda recogida en el contrato. Si más adelante cambia de proveedor, la batería se queda con usted.
La puesta en marcha, por horas a 75 €/h + IVA con un tope acordado. El mantenimiento posterior puede ir por horas o dentro de un plan mensual Start, Business o Premium.
Indíquenos cada cuánto publica y cuántas horas dedica a revisar a mano. Le decimos qué automatizar y qué no.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.