Traslado a una organización
Transferencia de repositorios desde cuentas personales a una organización de GitHub, GitLab o Bitbucket de la sociedad, conservando historial, issues y pull requests.
Pongamos un estudio de desarrollo de Valencia con once personas y dos autónomos que entran y salen según el proyecto. El código está repartido entre una cuenta de GitHub personal del socio fundador, un GitLab que montó un becario y un Bitbucket heredado de un cliente. Las licencias de JetBrains y de Copilot se pagan con tarjetas particulares y se reembolsan como gastos, y la contraseña de la base de datos de producción aparece en un canal de Slack de hace dos años. Le ayudamos a elegir herramientas y a dejar un entorno en el que el código, la compilación y el despliegue pertenecen a la empresa. Lo configuramos todo en remoto; las suscripciones las contrata usted directamente con cada fabricante.
El trabajo se organiza alrededor de tres preguntas que suelen hacer los clientes grandes y las administraciones a un proveedor de software: de quién es el código, quién puede tocarlo y qué lleva dentro.
Transferencia de repositorios desde cuentas personales a una organización de GitHub, GitLab o Bitbucket de la sociedad, conservando historial, issues y pull requests.
Acceso a la plataforma de código con las cuentas de Entra ID o Google Workspace de la empresa, de modo que dar de baja a alguien en un sitio le quita el acceso en todos.
Pipelines en GitHub Actions o GitLab CI con entornos de pruebas y producción separados, y aprobación obligatoria antes de publicar en producción.
Inventario de contraseñas y claves que han circulado por chats, correos o ficheros; se cambian todas y las nuevas se guardan en un gestor de secretos.
Acceso por proyecto y con fecha de fin, y una revisión con su abogado de la cláusula de cesión de derechos, porque el código de un autónomo no pasa a la empresa por defecto.
Relación de librerías y licencias open source que incluye cada producto, un documento que cada vez más clientes piden y que ayuda si le afecta la cadena de suministro de NIS2.
Réplica automática de los repositorios en un servidor de la empresa, por ejemplo en Hetzner, OVHcloud o Arsys.
El orden importa: primero se recupera el control de las cuentas y después se mejora todo lo demás.
Quién tiene acceso a qué, en qué plataformas y con qué correo; qué suscripciones hay y quién las paga.
Traslado de repositorios y conexión con Entra ID o Google Workspace, sin interrumpir el trabajo diario.
Rotación de credenciales expuestas, gestor de secretos y despliegues con aprobación.
Comprobamos que nadie ajeno conserva acceso, documentamos el entorno y lo repasamos con el equipo por videollamada.
Mover una contraseña al gestor de secretos no basta si antes apareció en Slack. Cualquiera que tuviera acceso a ese canal, incluidos exempleados y autónomos, puede haberla copiado. Una credencial expuesta se cambia, no se esconde. Por eso la rotación va antes que cualquier otra mejora del entorno.
GitHub es lo más habitual y tiene el ecosistema más amplio, incluido Copilot. GitLab resulta cómodo si quiere repositorio, CI y gestión de incidencias en una sola herramienta, o si necesita instalarlo en su propio servidor. Con la mayoría de equipos pequeños, cualquiera de los dos sirve; lo importante es que esté a nombre de la empresa.
Con frecuencia, que el código y los datos estén en la UE, cumplimiento del ENS si el sistema lo requiere, control de accesos documentado y, cada vez más, una lista de componentes. Le ayudamos a preparar esa documentación; la certificación del ENS la otorga una entidad acreditada.
Con una cuenta vinculada a su identidad corporativa o como colaborador externo, limitada a los repositorios de su proyecto y con fecha de caducidad. Sin acceso a secretos de producción y con revisión obligatoria de su código.
No. El traslado de repositorios se hace por proyectos y fuera de las horas de más trabajo, y los enlaces antiguos siguen redirigiendo durante un tiempo.
Nuestro trabajo, a 75 €/h + IVA o a precio cerrado tras el inventario. No revendemos licencias ni cobramos comisiones: las suscripciones las paga su empresa directamente al fabricante.
Cuéntenos cuántos desarrolladores tiene y dónde está hoy el código. Le proponemos un conjunto de herramientas y ponemos en orden las suscripciones.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.