Cuenta a cinco años
Comparamos el coste total del producto cerrado y de la alternativa libre: licencias, desarrollo, alojamiento, soporte y formación. Sin ese número la decisión se toma por ideología, a favor o en contra.
Una mutua de Bilbao con doscientos usuarios renueva cada año la suscripción de su gestor documental y cada año la factura sube. El fabricante ha anunciado que la versión instalada dejará de tener soporte y que la nueva solo existe en su nube. En ese momento la pregunta deja de ser técnica: ¿quiere la organización seguir dependiendo de una sola empresa para algo que usa a diario? El software libre permite responder que no. No elimina los costes, los cambia de sitio: en lugar de licencias se paga desarrollo, alojamiento y mantenimiento, y la ventaja crece con cada usuario nuevo. Nosotros hacemos esa cuenta con sus números, elegimos componentes con comunidad y soporte detrás y dejamos todo documentado para que cualquier equipo competente pueda seguir.
Lo que hacemos en un proyecto sobre software libre, desde la elección de piezas hasta el día en que otro equipo tenga que retomar el sistema.
Comparamos el coste total del producto cerrado y de la alternativa libre: licencias, desarrollo, alojamiento, soporte y formación. Sin ese número la decisión se toma por ideología, a favor o en contra.
PostgreSQL, Linux, Laravel o Symfony, Django, Keycloak, Nextcloud, Metabase. Preferimos proyectos con fundación o empresa detrás, varios mantenedores activos y parches de seguridad publicados con regularidad.
Contenedores Docker, integración continua y entornos separados de pruebas y producción. Instalar el sistema desde cero es un comando documentado, no un recuerdo de quien lo montó.
Un SBOM con cada componente y su versión, y un análisis automático que avisa cuando aparece una vulnerabilidad. Es un documento que piden cada vez más clientes sujetos a NIS2 o al ENS.
Tabla con la licencia de cada pieza, GPL, AGPL, EUPL, MIT o Apache 2.0, y aviso de las que tienen obligaciones según cómo distribuya o publique el sistema. La interpretación jurídica final la hace su abogado.
Si corregimos un fallo en un componente, enviamos la corrección a su comunidad. Mantener una versión modificada por su cuenta sale caro en cada actualización.
El plazo de construcción es parecido al de cualquier desarrollo. La diferencia está en lo que ocurre después, cuando el número de usuarios crece y no hay licencias que renovar.
Alternativas libres para su caso, con puntos fuertes y carencias claras. Si ninguna llega al nivel que necesita, lo decimos.
Un área o un departamento prueba el sistema durante unas semanas antes de extenderlo a toda la organización.
Desarrollo de lo que falta, migración de datos, integración con Entra ID o su directorio y formación por videollamada.
Código, SBOM, tabla de licencias, manual de instalación y de actualización escritos para un equipo que no conozca el proyecto.
Mire quién mantiene el proyecto, no solo lo que hace. Un componente brillante que depende de una sola persona puede dejar de actualizarse cualquier día, y una vulnerabilidad sin parche en el núcleo de su sistema es un problema serio. Antes de elegir revisamos cuántas personas hacen cambios, cada cuánto se publican versiones y cuánto tardan en corregir fallos de seguridad.
Porque a menudo es una versión recortada que empuja hacia la de pago, y el fabricante puede cambiar sus condiciones cuando quiera. Un proyecto libre de verdad, con licencia reconocida y comunidad, le permite usar, modificar y contratar el soporte con quien prefiera.
Apply, con un contrato de mantenimiento que fija tiempos de respuesta, alcance y canal para abrir incidencias. Y si un día decide cambiar de proveedor, cualquier equipo que conozca la tecnología puede continuar, porque el código y la documentación son suyos.
Sí. La Ley 40/2015 prevé que las administraciones reutilicen aplicaciones y las compartan a través del Centro de Transferencia de Tecnología, y el Esquema Nacional de Interoperabilidad favorece los formatos abiertos. Los pliegos los redacta el órgano de contratación; nosotros podemos ayudar a describir la parte técnica.
No por ser abierto. Los proyectos grandes tienen muchas personas revisando y corrigiendo, y los avisos son públicos. Lo que marca la diferencia es actualizar a tiempo: seguimos los boletines de cada proyecto y las alertas de INCIBE-CERT y CCN-CERT, y los fallos críticos se corrigen sin esperar a la siguiente versión planificada.
Es habitual y tiene solución. Muchos componentes libres se integran con Microsoft 365 y Entra ID, y la formación por videollamada cubre el día a día. Para los usuarios finales el cambio suele ser menor de lo que parece; para el equipo IT, dejamos manuales paso a paso.
Cuéntenos qué producto usa hoy, cuántos usuarios tiene y qué le preocupa de él. Le diremos qué opciones libres existen y dónde se quedarían cortas.
Hemos recibido su solicitud
Tendrá respuesta en un día laborable. Si nos avisa de una avería que tiene parado a su equipo, la tratamos con prioridad.
No encontramos esa ciudad. Revise cómo está escrita o elija la capital de provincia más cercana: como trabajamos en remoto, el servicio es el mismo en cualquier punto de España.