Líneas de negocio
Una página por actividad con su responsable, sus proyectos y su formulario, para medir qué área genera contactos.
Una web corporativa suele nacer de un encargo difuso: «queremos una web más moderna». Detrás casi siempre hay problemas concretos que nadie ha puesto por escrito: recursos humanos recibe currículums por correo sin orden, ventas no sabe qué formularios generan clientes, la dirección quiere contar la memoria de sostenibilidad y comunicación depende de informática para publicar una noticia. Pongamos un grupo agroalimentario de Murcia con tres sociedades y exportación a media Europa: cada departamento tiene su queja y su público. El proyecto consiste en ordenar esas necesidades en una estructura que se mantenga sola, no en cambiar la tipografía.
Una web corporativa reúne varias webs pequeñas bajo una misma estructura. Estas son las secciones y conexiones que solemos incluir.
Una página por actividad con su responsable, sus proyectos y su formulario, para medir qué área genera contactos.
Ofertas sincronizadas con Factorial u otra herramienta de selección, inscripción sin registro y candidaturas que llegan al buzón o sistema correcto.
Una sección o un subdominio por empresa, con diseño común, datos legales propios en el aviso legal y formularios dirigidos a cada una.
Acceso al sistema interno de información en la portada, memoria de sostenibilidad, políticas y documentos descargables ordenados en un único repositorio.
Noticias, notas de prensa, logotipos e imágenes en alta resolución y un contacto de comunicación con nombre.
Cada formulario llega a HubSpot, Pipedrive, Bitrix24 o Dynamics 365 con su origen: página, campaña y sociedad.
Castellano, lengua cooficial e inglés u otros idiomas de exportación, decidiendo sección por sección qué se traduce.
Lo que más tiempo requiere es coordinar a los departamentos. Por eso el calendario se organiza por entregas de cada área, no solo por fases técnicas.
Media hora por videollamada con cada área implicada: qué publica, qué le preguntan y qué le falta a la web actual. De ahí salen una lista de problemas y otra de públicos.
Mapa de secciones, recorridos por público y reparto de responsables de contenido, aprobado por escrito antes de diseñar para evitar cambios de estructura a mitad de proyecto.
Mientras se programan plantillas e integraciones con el CRM y la herramienta de selección, cada departamento prepara sus textos con una plantilla y una fecha de entrega.
Primero la versión principal; después, si hace falta, los idiomas o secciones que llegan más tarde. Cada responsable recibe formación sobre su parte del panel.
El mayor riesgo de una web corporativa es el comité. Cuando todas las decisiones pasan por una reunión de ocho personas, la estructura se llena de secciones que interesan a un departamento y a ningún visitante, y el calendario se alarga meses. Funciona mejor nombrar a una persona que decide, con un grupo que opina en momentos concretos: arquitectura, diseño y revisión final. Lo dejamos acordado la primera semana.
Depende más de su organización que de la técnica. Con alguien que decide y los contenidos entregados a tiempo, unos pocos meses. Si cada sección necesita la aprobación de varios departamentos, el plazo se alarga. Le proponemos un calendario con fechas de entrega por área para que el retraso de una no frene a las demás.
Se puede, pero multiplica el mantenimiento. A menudo funciona mejor una sola web con una sección por sociedad, un diseño común y formularios que llegan a cada empresa. Si alguna sociedad tiene una marca muy distinta, puede tener un subdominio con su propio aspecto sobre la misma instalación.
La ley exige a las empresas de cincuenta o más trabajadores un sistema interno de información cuyo acceso figure en la página de inicio, en una sección separada y fácil de identificar. Integramos la herramienta que haya elegido su responsable de cumplimiento, o le ayudamos a comparar proveedores, y cuidamos que el acceso se vea también en el móvil.
Sí. Si usa Factorial u otra herramienta de selección con API o feed de ofertas, las vacantes aparecen y desaparecen de la web solas. Si no, recursos humanos las publica desde el panel con un formulario sencillo, y las candidaturas llegan a la herramienta o a un buzón concreto, no al correo general de la empresa.
No necesariamente. Conviene traducir lo que usa cada público: un cliente extranjero necesita líneas de negocio y contacto, mientras que el portal de empleo quizá solo haga falta en castellano y en la lengua cooficial. Definimos qué secciones van en cada idioma para que ninguna versión quede a medias.
Describa sus líneas de negocio y los públicos que visitan hoy su web. Le proponemos una estructura y un calendario por fases.
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